Osakidetza ha logrado la certificación con nivel excelente de las consultas de ostomía de los Hospitales Universitarios de Basurto y Galdakao-Usansolo. El reconocimiento, otorgado por el Proyecto HU-CI y verificado por AENOR, avala un modelo de salud donde el o la paciente es el centro de un ecosistema de cuidados que trasciende lo biológico para atender también la dimensión emocional y social. Con la incorporación de Basurto y Galdakao a la lista de centros excelentes, junto al Hospital Universitario Cruces -cuya unidad de estomaterapia fue la primera vasca y la segunda del Estado en lograr esta certificación internacional- Osakidetza se convierte en un referente en la atención a personas ostomizadas. Este avance demuestra que el compromiso por una sanidad más humana no es solo una declaración de intenciones, sino una mejora real que ya están notando las y los pacientes en su día a día.
«Nuestro cometido es enseñar, ayudar y acompañar durante todo el proceso. No solo nos ocupamos de la cura, sino de la persona que hay detrás, de sus miedos y de su proceso de adaptación«, señalan las enfermeras expertas. El objetivo final es que el paciente recupere su vida social, laboral y sexual con plena autonomía.
Este sello avala el compromiso del Departamento de Salud del Gobierno Vasco y Osakidetza, alineado con el Pacto Vasco de Salud, de ofrecer una atención integral, personalizada y de calidad, que aborda tanto las necesidades físicas como emocionales y sociales de personas ostomizadas y de sus familias.
Las personas ostomizadas han sido sometidas a una intervención quirúrgica para crear una abertura artificial en la pared abdominal debido a cáncer (colorrectal, vejiga), enfermedades inflamatorias intestinales (Crohn, colitis ulcerosa), u obstrucciones, entre otras enfermedades. Esta apertura permite la salida de heces u orina, ya sea de forma temporal o permanente, debido a enfermedades, lesiones o malformaciones que impiden la evacuación natural. En Euskadi, se estima que hay unas 3.200 personas ostomizadas, y Osakidetza ofrece atención especializada a través de enfermería estomaterapeuta y recursos educativos. Se trabaja en la mejora de la calidad de vida, la educación en autocuidados y la adaptación de infraestructuras, como los aseos adaptados.
La certificación de Basurto y Galdakao-Usansolo se fundamenta en el Manual de Buenas Prácticas desarrollado por el Proyecto HU-CI y GESTO y avalado por sociedades científicas como SEDE (Enfermeras de Práctica Avanzada en Estomaterapia), ENFURO (Asociación Española de Enfermería en Urología) y FAPOE (Federación de Asociaciones de Personas Ostomizadas de España). Para alcanzar el grado máximo de ‘Excelente’, ambas unidades han superado con éxito la evaluación de aspectos fundamentales como el acompañamiento emocional, la formación a paciente y a su familia, y la mejora de su autonomía desde antes de la operación hasta el seguimiento posterior. En definitiva, este reconocimiento garantiza que no solo ofrecen una atención médica avanzada, sino que también cuidan con especial respeto y cercanía la calidad de vida de las personas ostomizadas.
Basurto: innovador y cercano
La consulta de Basurto, con 16 años de trayectoria, ha logrado cumplir con el 98,44% de las buenas prácticas exigidas. La auditoría ha destacado como punto fuerte la autonomía de las estomaterapeutas para gestionar su propia agenda, lo que permite una agilidad inmediata ante casos urgentes y una adaptación total a las necesidades del paciente.
Además, la unidad ha integrado con éxito las nuevas tecnologías y en 2025 realizó más de 1.600 asistencias y ofreció atención telemática (vía WhatsApp y videoconsulta) a más de 500 personas, reduciendo traslados innecesarios. Es, además, un centro pionero a nivel estatal en la rehabilitación del intestino excluido, siendo referente de formación para profesionales de todo el Estado.

Galdakao-Usansolo: humanización del entorno
Por su parte, Galdakao-UsansoloE ha implementado acciones de alto impacto para la autonomía del paciente, como la creación de tres baños específicos para personas ostomizadas. Su enfoque ha destacado también por la visibilización y la lucha contra el estigma a través de iniciativas como exposiciones fotográficas y la organización de jornadas de humanización donde los y las pacientes han sido las protagonistas.
El papel clave de la enfermería estomaterapeuta
La atención a estos y estas pacientes requiere combinar la técnica avanzada con un soporte psicológico continuo. Según explican los equipos de enfermería de ambas organizaciones, la ostomía supone un cambio radical en la imagen corporal y la vida diaria.
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