Sentido y sensibilidad (I)
Antes de los plazos previstos, el castigado cuerpo de mi madre dijo basta. La fiebre repentina que no baja, la tensión que no sube, un dolor en el costado. ¡Pero si por la tarde jugó la partida con las amigas!. Del hospital comarcal al hospital provincial. De planta a la UCI. Detrás de la camilla, en procesión por pasillos y [...]